El calendario aprieta. La Federación de Fútbol ha dicho que antes de finalizar octubre, Zaragoza debe tener clara la financiación del nuevo campo de La Romareda.

Quedan 20 días para llegar a acuerdos. Después de la imposibilidad de encontrar financiación por parte de la sociedad propietaria del Zaragoza, que no costaba dinero a los ciudadanos, parece que se quiere repetir el modelo de San Mamés, es decir, una sociedad mixta en la que participan el club, las administraciones y el sector financiero.

Este acuerdo, que ha sido posible en el País Vasco porque ha primado el interés común por encima de otros intereses, debería producirse también en Zaragoza.

Se trata, simplemente, como ocurrió con la Expo, de empujar todos en el mismo sentido, de dejar atrás intereses ideológicos y partidistas para trabajar por y para la ciudadanía.

Es hora de retratarse.

Veremos quién sigue poniendo recursos y quién, negociando lo que se tenga que negociar, ayuda a construir el nuevo estadio que la cuarta ciudad de España necesita.