Estos días se suceden los encuentros con grupos políticos que nos preguntan por las reivindicaciones de las asociaciones de vecinos para incorporarlas, o no, a sus programas electorales.

En este sentido, me atrevo a decir que los ciudadanos queremos ser oídos, queremos participar, colaborar en aquellos proyectos que nos afectan, queremos unos servicios públicos dignos y eficientes, los ejecute una empresa u otra o la misma administración, queremos que el Ayuntamiento controle que las cosas se cumplan y se hagan bien, queremos que la calidad de vida sea similar en cualquier parte de la ciudad, queremos unos barrios dignos, queremos más policía local cerca de nosotros , queremos que los huecos que llevan años ahí, sin desarrollar, vacíos, se desbloqueen y “hagan ciudad”, queremos que los políticos se enteren, porque es fácil, de qué falta en cada distrito, en cada barrio (equipamientos, movilidad o lo que sea) de la ciudad y que se esfuercen en invertir en eso que falta, queremos que se gasten bien los dineros europeos para la rehabilitación, la eficiencia energética y la mejora de la accesibilidad en aquellos edificios que no disponen de ascensor, queremos una ciudad limpia y homogénea en lo posible, queremos que lo verde crezca por todas partes… Una ciudad en la que uno pueda sentirse orgulloso de vivir en ella.

En fin, parece una carta a los Reyes Magos, pero tampoco es tan difícil.

O no debería serlo.

 

Constancio Navarro Lomba. Presidente de Unión Vecinal Cesaraugusta.